Restauración del vertedero del Garraf. Batlle y Roig + Teresa Galí.

La restauración del vertedero del Garraf es, tal vez, un proyecto poco vistoso, pero no os dejeis engañar por las apariencias, si lo miramos más de cerca observamos una gran complejidad  de recursos técnicos y paisajístico que todavía están en funcionamiento y transforman un vertedero en un bosque. El proyecto no está acabado, sigue en proceso, porque estas cosas no se hacen de la noche a la mañana.

El objetivo del proyecto es sellar el depósito de basura situádo en la Vall d’en Joan, donde iba a parar buena parte de la basura de Barcelona. La mala situación del vertedero en una zona cárstica provocó la contaminación del acuífero subterráneo y de varias ramblas, uno de los motivos por los que las autoridades decidieron clausurar el vertedero.

El equipo técnico pluridisciplinar que ha llevado a cabo ésta restauración ha conjugado en una sola actuación conocimientos que proceden de disciplinas diversas –la ingeniería medioambiental, la geología, la arquitectura del paisaje y la agronomía- para crear este nuevo lugar.

El proyecto trata de optimizar las mejores soluciones técnicas para la clausura y sellado del depósito de basura, resolviendo los complejos problemas técnicos que éste tipo de actuaciones requieren: planta de tratamiento de lixiviados, planta energética de biogas, inestabilidad del terreno…

La intervención trata de potenciar el carácter de espacio libre que éste lugar puede recuperar a través de su restauración. La proximidad de diversas ciudades metropolitanas y su facilidad de acceso y aparcamiento, lo convierten en la puerta del parque natural del Garraf a través del nuevo sendero creado.

La restauración propuesta trata de conseguir la integración del depósito en el ámbito del parque natural del Garraf, utilizando el recurso de los mosaicos agroforestales próximos y potenciando el desarrollo de los nuevos ecosistemas establecidos. Las nuevas terrazas creadas responden tanto a las necesidades técnicas de la clausura y sellado, como a la voluntad de establecer un nuevo sendero y de crear un nuevo paisaje que se integra en su entorno.

El se ha desarrollado a partir de una idea de paisaje: crear un paisaje de terrazas agrícolas que unifique todo el conjunto. La referencia al mundo agrícola nos ofrecía tres ventajas importantes:

  • En otros lugares del macizo del Garraf existen valles cultivados, por lo que transformar el depósito en un paisaje agrícola comportaba integrarlo con los mismos instrumentos que el hombre ya ha utilizado.
  • Las técnicas agrícolas de modificación topográfica, control de las aguas y desarrollo de los cultivos presentaban muchas similitudes con las necesidades técnicas que se tenían que resolver en la cláusula y restauración de éste depósito.

El proceso de implantación de la vegetación se realiza a partir de especies autóctonas muy resistentes, de pocas necesidades hídricas y adaptadas al medio. La plantación se organiza en estructuras vegetales vinculadas a la forma topográfica de las terrazas –campos, taludes, drenajes y caminos- utilizando cultivos de leguminosas autóctonas, diversas especies arbóreas y arbustivas y especies propias de la maquia mediterránea.

Las especies arbustivas utilizadas en los taludes son: Lentisco y Rahmnus Lycioides combinadas con especies aromáticas como el Romero y el Tomillo,  el olor del vertedero original no ha desaparecido totalemente según tertimonio de quienes lo han visitado, sin embargo se reduce cada año.

En las terrazas se cultiva especies leguminosas con el objetivo de mejorar la calidad del terreno que cubre el vertedero como primer paso para generar un bosque.

Los diversos sistemas de drenaje establecidos en las sucesivas terrazas agrícolas permiten conducir las aguas de lluvia hacia los depósitos de reserva que nos permitirán efectuar riegos en las épocas estivales. El orden geométrico establecido permite compatibilizar la imagen agrícola buscada con la implantación de sistemas técnicos, como el vinculado a la extracción del biogás generado en las capas de vertido.

Si en el lenguaje empleado en el proyecto de clausura se requerían diques y plataformas, en el lenguaje del proyecto de restauración paisajística se habla de terrazas agrícolas con bancales arbolados y campos cultivados. Un primer paso hacia su total integración en el paisaje del entorno.

La formalización de las diversas terrazas ha permitido establecer un sendero que recorrerá todo el espacio restaurado cruzando los distintos campos y subiendo a través de los diversos bancales. Este sendero permite visitar el lugar conectando en su parte superior con un itinerario paisajístico del Parque Natural del Garraf. Al mismo tiempo este camino permite el paso de los vehículos del mantenimiento necesarios.

Este  proyecto es un recorrido cuyo objetivo final no es devolver al valle a su estado original, ya que esto es imposible, la meta es un nuevo paisaje natural que sea capaz de convivir y saque lo mejor del parque natural circundante y de las toneladas de basura que se sitúan bajo él.

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Un comentario

  1. Pingback: NO AL MACROVERTEDERO DE LLANERA » Blog Archive » Desde Sitges (Barcelona)

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