Tres características fundamentales de una casa ecológica

Si perdemos un par de minutos en buscar en el diccionario las palabras ecología y arquitectura, encontraremos las siguientes definiciones:

Ecología: defensa y protección de la naturaleza y del medio ambiente. 

Arquitectura: arte de proyectar y construir edificios

Por lo tanto, podemos afirmar que cuando se habla de arquitectura ecológica se hace referencia al arte de proyectar y construir buscando la protección del medio ambiente.

Pero… ¿cómo se consigue ese cuidado del medio ambiente a través de la arquitectura? Hoy en día es bastante común hacer uso del concepto de casa ecológica, pero debemos tener presente que una vivienda se catalogará como tal si se proyecta y construye siguiendo un modelo sostenible.

Y… ¿qué entendemos como modelo sostenible? Se trata de un conjunto de pautas (que a continuación enumeramos) que deben guiar al arquitecto a lo largo de las diferentes fases del proyecto:

1. Bajo o nulo consumo de energía procedente de fuentes primarias no renovables

Tanto el consumo de energía final eléctrica procedente de fuentes no renovables como el consumo de energía final térmica conlleva una producción de CO2, tal y como se puede apreciar en la siguiente tabla extraída del documento Factores de emisión de CO2 y coeficientes de paso a energía primaria V 03/02/2014 , del Ministerio de Industria, Energía y Turismo:

factores de conversion-1

Todos sabemos que el CO2 es uno de los gases efecto invernadero, causantes del cambio climático y es por eso que la reducción del consumo de energía final procedente de fuentes no renovables es una de las condiciones principales que debe cumplir una casa ecológica.

Pero… ¿cómo se consigue esa reducción del consumo? Tenemos que tener en cuenta que la energía se emplea no solo durante el uso de la vivienda si no también durante la obtención de los materiales, el transporte de los mismos y la construcción del proyecto.

1.1   Reducción del consumo energético en la fase de construcción

Uno de los primero aspectos a tener en cuenta en la construcción de una casa ecológica es la reutilización de materiales o el uso de productos obtenidos a partir del reciclaje ya que esta práctica aporta una solución al elevado consumo de energía que se produce durante la producción de los elementos que darán lugar al proyecto.

El proyecto Upcycle House de Lendager Arkitekter en Nyborg, Dinamarca,es un buen ejemplo de cómo el uso de materiales reciclados, ha conseguido reducir las emisiones de CO2, en concreto en un 86%, respecto a una vivienda unifamiliar convencional de la zona.

La vivienda está formada por los siguientes materiales:

  • La estructura portante se realiza a partir de dos contenedores de transporte marítimo
  • Las fachadas y la cubierta presentan un acabado elaborado a partir de latas de aluminio reciclado.
  • Los paneles de aislamiento empleados en fachadas y cubiertas proceden de papel de viejos periódicos.
  • Los acabados interiores, en el caso de los baños y la cocina, están realizados a partir de tapones de corcho y vidrio reciclado de botellas y en el resto de estancias mediante un aglomerado de astillas procedente de las fábricas de madera de la localidad.

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Retomando las pautas del modelo sostenible, otros aspectos a tener en cuenta son en primer lugar, el transporte de los materiales, pues no podemos obviar que éste es uno de los sectores que mayor cantidad de CO2 genera, por lo que una vivienda construida a partir de materiales de la zona nos asegura un corto transporte y por lo tanto un ahorro energético.

En segundo lugar, y para cerrar la fase de construcción deberíamos tener en cuenta las técnicas de construcción, pues aquellas que se aproximan a hábitos tradicionales suelen conllevar un consumo energético inferior.

1.2   Reducción del consumo energético durante el uso de la vivienda

En el periodo de utilización de la vivienda existen dos aspectos que nos permitirán conseguir este buscado ahorro: mediante acondicionamiento activo y acondicionamiento pasivo.

Entendemos por acondicionamiento activo el uso de instalaciones que nos permiten la obtención de energía final térmica o eléctrica a partir de la utilización recursos renovables, como pueden ser placas solares (dentro de las cuales englobamos los captadores térmicos y las fotovoltaicas), molinos eólicos… Mientras que el acondicionamiento pasivo se llevaría a cabo mediante un diseño y unos materiales que favorezcan el bajo consumo.

Dentro del acondicionamiento pasivo englobamos las siguientes soluciones:

  • Diseño inteligente, que sitúe los diferentes materiales asociados a las orientaciones adecuadas en función del emplazamiento del inmueble y que favorezca la ventilación cruzada.
  • Elección de un correcto material de aislamiento y la ausencia de puentes térmicos.
  • Estanqueidad de la vivienda
  • Utilización de puertas y ventanas de altas prestaciones

La vivienda CO2 Saver, del arquitecto Peter Kuczia, en Polonia, es un ejemplo de integración de sistemas activos y pasivos que permiten un ahorro de un 90% en el consumo de energía en comparación con el resto de viviendas de la zona.

Su volumetría, orientación y materiales están pensados para optimizar al máximo la absorción de energía solar. El módulo central, con orientación sur y acabado de piezas de fibrocemento de color negro junto al módulo acristalado, permiten una gran absorción de energía térmica procedente del sol mientras que el buen aislamiento de la vivienda consigue que el calor absorbido no se disipe.

Por otro lado, en cuanto a sistemas activos, esta casa ecológica cuenta con un sistema de captadores térmicos, un espacio para instalar placas fotovoltaicas y un sistema de ventilación con recuperación de calor.

CO2 Saver

En este apartado la vegetación también puede jugar un papel importante. En Urbanarbolismo avanzamos en diferentes líneas de investigación que permiten la reducción del consumo energético a través de la incorporación de la vegetación en la arquitectura. En nuestro artículo 10 formas de integrar la vegetación en arquitectura, se puede descubrir como este elemento puede funcionar como sistema de refrigeración, como aislamiento térmico en cubiertas y fachadas y como protección solar, todo ello, funciones que nos ayudan a disminuir el gasto de energía.

2. Reducido impacto ambiental en el entorno

Toda obra de construcción tiene como consecuencia la intervención en el entorno en el que se ubica y por tanto da lugar a una alteración del mismo. Minimizar los cambios que el proyecto pueda originar en la naturaleza también es una práctica que se engloba en el concepto de arquitectura ecológica.   Pensemos que cuanto menor sea la intervención, menores serán los desequilibrios en el ecosistema.

Para poder llevar a cabo esta premisa se puede optar por la prefabricación y modelos de cimentación poco destructivos. Esta es la filosofía con la que se proyecta el Hotel Endémico localizado en el Valle de Guadalupe, cuyo autor es el arquitecto Jorge Gracia. Siguiendo la premisa de intervenir lo mínimo posible en el entorno se opta por una construcción prefabricada de acero y madera, donde la estructura metálica se eleva del suelo.

Eco Hotel Endemico en el Valle de Guadalupe 4

Por otro lado, también podemos considerar el uso de las cubiertas y fachadas vegetales como elementos que proporcionan al ecosistema parte de la vegetación que le ha sido negada debido a la ocupación del terreno por la construcción y por lo tanto también como una estratégia que consigue un reducido impacto ambiental.

3. Aprovechamiento de aguas residuales o pluviales

El agua es un bien escaso, y en ocasiones también conlleva la alteración del ecosistema al intentar conducir hasta los más recónditos lugares este elemento de necesidad básica. Es por ello que esta premisa nos ayuda a acercarnos al concepto de arquitectura eco.

Esta práctica ya se perseguía en nuestro país en las zonas rurales, con los conocidos aljibes. En la actualidad muchos proyectos contemporáneos ya recogen el agua de lluvia en sus cubiertas y la transportan hasta depósitos, para su posterior utilización.  Un ejemplo de ello es la Casa  en el campo, de Juan Herreros arquitectos, en la localidad de Artá, Mallorca. Esta vivienda dispone de una cubierta a dos aguas con pendiente hacia el interior, para facilitar la recogida de agua. El fluido es conducido hacía un depósito contiguo a la vivienda donde se lleva a cabo su potabilización.

Casa en el campo

Tal y como comentamos en el artículo 10 formas de integrar la vegetación en arquitectura, anteriormente mencionado, la vegetación también puede emplearse como sistema de depuración, sin consumo energético y con bajo mantenimiento, por lo que puede ser un complemento perfecto en el proceso de reutilización del agua.

Una vez realizado este breve recorrido por diferentes soluciones arquitectónicas que buscan la protección del medio ambiente podemos concluir que las características de una casa ecológica engloban un amplio abanico de aspectos cuyos tres objetivos principales son, el ahorro energético, la búsqueda del reducido impacto ambiental y la utilización responsable de recursos naturales como el agua. Una vivienda se podrá considerar más ecológica cuanto mayor sea el número de puntos expuestos a los que da respuesta, considerando que el ahorro energético es quizás el aspecto fundamental, debido a la producción de CO2 que esto conlleva.

 Arq. Lorena González Ciller

 

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